Recuerdos de El señor de los anillos
Anagrama de Tolkien Hace muchos años tuve la fortuna de enfermar de una gripe particularmente violenta, la cual me provocaba dolores de cabeza que no me permitían leer nada serio, así que decidí emprender la largamente eludida tarea de empezar El señor de los anillos . Hasta entonces sus tres tomos me habían mantenido eficientemente alejada y la elección fue dictada por la intención de dejarlo en cuanto me aburriera y la certeza de que siendo literatura menor, mero entretenimiento, no llegaría el dolor de cabeza que otro tipo de texto invariablemente me producía. No recuerdo cuanto tardé en leer La hermandad del anillo , en cambio sí recuerdo que Las dos torres lo leí en no más de cuatro días, y que El retorno del rey me tomó a lo sumo dos en los que no me moví, apenas comí y no fui capaz de hacer nada que no fuera permanecer leyendo completamente hechizada y deseando, conforme iba pasando páginas y vislumbraba el final de ese último tercer tomo, que no terminara, que durara ...